CAPÍTULO ANTERIOR
VOLVER AL ÍNDICE

GUILLERMO DE JUMIEGES ( Gesta Normannorum Ducum circa 1070)

Parte Dos
Este manuscrito aparece en el séptimo libro Gesta Normannorum (1) y se considera muy importante a la hora de represenar la idiosincrasia normanda de aquella época. Sin embargo, contiene muy poca información detallada con sólo dos folios de texto que cubre el periodo completo desde la muerte (2) de Eduardo el Confesor hasta la coronación (3).de Guillermo el Conquistador. En consecuencia no se puede comparar seriamente con los relatos mucho más detallados de otros manuscritos que se describirán más adelante. Probablemente fue escrito poco después de los hechos, alrededor de 1070 y por eso ha adquirido una importancia que de otro modo, hubiera sido difícil de justificar.

Jumieges informa sobre el tamaño de la flota, dando pocos detalles sobre los que basar un juicio en la búsqueda del lugar del desembarco. El autor escribe lo siguiente:

"Entonces apresuradamente construyó una flota de tres mil barcos" y continúa "..y cruzando el mar llegó a Pevensey donde inmediatamente construyó un castillo con una sólida muralla. Dejó esto a cargo de algunos hombres y con otros salió rápidamente hacia Hastings donde levantó otra fortaleza similar."

La referencia de los 3.000 barcos es tomada por la mayoría de historiadores como retórica romántica de la época. El Teniente General J.F.C.Fuller relata detalladamente lo relativo a la logística de la operación en su libro Batallas decisivas de Occidente (480AC - 1757) (4). Nadie sabe con seguridad cuántos barcos tomaron parte porque hasta ahora no se han encontrado pruebas suficientes. Creo que 3.000 barcos es muy cifra muy superior a la verdadera, lo que confirman las conclusiones de Fuller que aseguran que el ejército de Guilllermo no podía exceder de 5.000 hombres porque el tiempo empleado desde su salida de St. Valery hasta que desembarcaron, fue sólo de 12 horas. Fuller explica que desde el punto de vista militar y de la logística es imposible que un número superior a éste haya podido tomar parte.

La afirmación de que tomaron parte 3.000 barcos resta crediblidad a la narración por lo menos en uno de los aspectos principales, que la propia logística ve como incorrecto. Según las últimas investigaciones sobre este asunto, ya a principios del siglo XX, no menos de 5.000 hombres y probablemente no más de 10.000 acompañaron a Guillermo en la conquista (5) . Enviar 3.000 barcos no sería viable teniendo en cuenta la logística de la época (6).

La credibilidad del relato de Jumieges está aun más cuestionada por la afirmación de que Guillermo construyó un castillo en Pevensey con una sólida muralla en el momento de la invasión. Se asume que estas defensas debían estar en el castillo de Pevensey ya que no existe ningún otro lugar en la zona que tenga un perfil arqueológico que pueda ajustarse a esta descripción y en el texto aparece dicha afirmacion bastante explícitamente.

De hecho, el castillo de Pevensey fue construido por los romanos por lo menos 600 años antes de la invasión en el siglo IV (7). En consecuencia, las murallas de la fortaleza, conocida como Andereida, ya existían y llegaban a una altura de más de 14 metros y ocupaban un espacio de por lo menos 40.000 m2. Como el castillo de Pevensey fue construido en piedra, la afirmación de que los normandos lo construyeron en un día es claramente un error o que hay que interpretar el texto de otra manera. Si se toma el texto de Jumieges y se compara con otro manuscrito llamado Carmen de Hastingae Proelio, que analizaremos más tarde (8), la anomalía puede explicarse. Hay que suponer que Guillermo debió de emplear las murallas ya existentes de la fortaleza romana y construir allí la primera defensa.

Sin embargo, esto descarta el hecho de que se utilizara una estructura de madera porque ya existía una enorme estructura de murallas en el lugar. Esto contradice el Tapiz de Bayeux que claramente detalla el fortín de madera en la cima del montículo y se aleja de toda lógica cuando ni Jumieges ni otro autor coetáneo describe tal enorme construcción en el lugar del desembarco. Sólo un cronista, como se dice anteriormente, aporta la conjetura más improbable al afirmar que el campamento se montó sobre una ruina (9) . Sin embargo, el mismo cronista afirma que la ruina está tambien en Hastings, al afirmar que el campamento normando fue construido en Hastings. Esto da lugar a la ingeniosa explicación, por no decir engañosa de que no se han encontrado pruebas o restos de la invasión en Pevensey porque los restos fueron efectivamente destruidos por construcciones normandas a la hora de la invasión.

No hay alternativa que ofrezca una explicación realista al principal error de Jumieges, que es situar en Pevensey el lugar del desembarco. En mi opinión, no se ha realizado una evaluación realista de estos asuntos en la historia reciente, principalmente por el crecimiento del turismo en la zona con la consiguiente necesidad de hacer convivir esta débil hipótesis con los beneficios comerciales de los habitantes de la zona.

Tomar una línea fuera de contexto del Carmen para justificar las afirmaciones de Jumieges, que no se tienen en pie, es a mi juicio un error de apreciación. Las dos afirmaciones cuando se situan en su contexto claramente hacen referencia a lugares diferentes (10) y en tales circunstancias no pueden emplearse para justificar al otro texto.

Jumieges señala que las defensas fueron construidas rápidamente y según otros relatos de testigos presenciales, éstas no podían ser otra cosa que un tipo normal de estructura de madera, en forma de cabeza de puente de la invasión. Propongo entonces que con la prueba aportada por Jumieges, el desembarco no pudo haber tenido lugar en el castillo de Pevensey. Si ése es el caso, dado lo poco fiable que parece el número de barcos que tomaron parte y el error sobre las fortificaciones, es más que probable que situar en Pevensey el lugar de desembarco sea también un error.

Existe por otro lado, un pequeño dato que se encuentra en el texto que puede tener importantes implicaciones a la hora de indentificar el verdadero lugar del campamento de Guillermo y en consecuencia, el lugar del desembarco. En mi opinión, Jumieges es bastante concreto al diferenciar un castillo, en el caso de Pevensey y fortaleza en el caso de Hastings, si la traducción que hemos estudiado es correcta. Si se pretendió identificar un castillo en cada lugar entonces creo que habría de haberse empleado diferente terminología. Jumieges describe dos defensas diferentes y si hubiera tenido un conocimiento directo de los hechos, habría sabido que había un castillo en Pevensey. Ciertamente creía que Guillermo lo había construido pero sabemos que esto es incorrecto (11).

Jumieges afirma que en Pevensey se dejó algunos hombres a cargo y

"con otros salió rápidamente hacia Hastings donde levantó otra fortaleza similar".

Esto puede parecer, en un primer examen, confirmar la actual creencia histórica y al mismo tiempo aporta una razón para explicar por qué el campamento se encontraba en Hastings mientras que el desembarco tuvo lugar en Pevensey. Sin embargo, hay otras incongruencias entre la lógica y las posibilidades de la fuerza invasora para haber actuado de ese modo.

En primer lugar, la invasión fue una aventura extraordinaria para los caballeros normandos que acompañaban a Guillermo. Seguían las huellas de sus antepasados vikingos al subirse a los barcos por primera vez. Eran hombres acostumbrados a luchar a caballo que probablemente nunca antes se habían hecho a la mar. Navegar en mar abierto en el siglo XI era una empresa de alto riesgo incluso para los estándares de la época.

De hecho, se consideró que el riesgo era tan grande que se menciona en Orderic Vitalis (12) el hecho de que las mujeres de los que tomaron parte escribieron cartas de súplica a sus maridos para que buscaran el medio de volver ya que por ellos mismos no habrían ido a Inglaterra al ser el viaje por mar nuevo para ellos. Sin embargo, Guillermo no sólo era un buen general sino que sabía de la debilidad del hombre por la riqueza y por tanto ofreció grandes sumas a los que le acomparan si la empresa resultaba un éxito.

Tomado en este contexto, con la ausencia de otras afirmaciones que confirmaran que las tropas se hicieran a la mar de nuevo hacia Hastings por la costa, hay que asumir que las tropas normandas fueron a pie o a caballo. Dado que en el lugar de desembarco no hubo oposición a los normandos, es muy improbable que Guillermo se arriesgara a que sus tropas se hicieran de nuevo a la mar innecesariamente. Se impone hacerse tambien la pregunta de por qué se harían de nuevo a la mar o si volverían de nuevo por la costa pasando por el mismo lugar del día anterior, viniendo de St Valery en el norte de Francia.

Si iban por mar dejaría abierta la posibilidad de tener que ganar un segundo lugar de desembarco y dar al enemigo una posibilidad innecesaria de crear una cabeza de puente defensiva. El Tapiz de Tapestry señala claramente que las tropas desembarcaron y que no se hicieron a la mar de nuevo. No hay ningún intento de ningún otro autor de la época que sugiera que los normandos volvieron a los barcos para ir a Hastings. Debo entoces concluir que si los normandos desembarcaron en Pevensey, como sostiene Jumieges, debieron ir a Hastings por tierra.

El problema con esta hipótesis es que no se sostiene demasiado si consideramos el valor de los señoríos que ofrece el Domesday book. Se examina en detalle en un capítulo posterior dedicado al catastro de propiedades de Sussex. Además se contradice con la geografía de la línea de la costa, como se conocía en la época. Evidencia que había dos grandes obstáculos entre Pevensey y Hastings que no pueden explicados satisfactoriamente.

El primero de ellos era que para ir de oeste a este en la bahía de Pevensey hay que recorrer unos 45 km. Si Hastings era el destino final al navegar hacia Pevensey, a la parte occidental de lo que era una vasta extension de agua, esto es totalmente contraproducente.

Para encontrar Hastings, el ejército tenía que en primer lugar moverse junto para estar preparado si se encontraba con el ejército de Harold. En segundo lugar tenía que moverse campo a través para evitar emboscadas y tercero, tendrían que seguir la costa para evitar perderse. Este último punto es el más obvio pero de hecho, el menos probable. Esto se explica por la cala que hay al oeste de Hastings conocida como Combe Haven, que dispersaría a cualquier ejército invasor y le dejaría aislado en la peninsula donde se encuentra actualmente Bexhill. Este punto parece que no ha sido tomado en cuenta por muchos historiadores, seguramente porque Bulverhythe y la parte baja de Combe Haven Valley ya no estan bajo las aguas como estaban en 1066 (13) .

Así pues, marchar por la costa desde Pevensey hasta Hastings era tambien imposible. La probabilidad de que llegaran de esa manera o de otra después de desembarcar en Pevensey primeramente, sin dejar ni un rastro identificable es una teoría que en mi opinión es insostenible cuando se examinan hechos conocidos.

Se puede argumentar que estoy interpretando demasiado en poco más de un párrafo. Sin embargo hay que recordar que este párrafo en particular tiene unas implicaciones enormes a la hora de modificar lo que actualmente somos dados a creer sobre la historia de la invasión normanda. En este punto sólo hemos considerado a uno de los muchos manuscritos que cuentan la misma historia desde diferentes puntos de vista. Si se cree que el relato de Jumieges debe prevalecer sobre otros textos más largos y más detallados, es necesario echar mano de cada elemento del esos manuscritos, tanto por separado como en conjunto de lo que otros autores nos cuentan. En consecuencia, dada la falta de pruebas creíbles en este caso, debo pedir al lector que abra su mente y sopese lo que se ha escrito hasta aquí con otros que siguen.

En conclusión parecería que el relato de Jumieges es poco fiable y probablemente sospechosa, incluso habiéndose escrito a poco de producirse los hechos. El tamaño de la flota está ciertamente inflada posiblemente por razones políticas o para halagar a los lectores de la época. La afirmación relativa al castillo de Pevensey es más que probable de que se haya hecho por la misma razón, mientras que el viaje desde Pevensey hasta Hastings sea inventado y dadas las circunstancias imposible si se hace por la costa.

Sin embargo, Jumieges nos confirma que Guillermo se embarcó en una operacion gigantesca que implicó a un gran número de barcos y hombres. También nos confirma en este manuscrito que Hastings y Pevensey fueron protagonistas en los hechos del desembarco, aunque las referencias a quién construyó el castillo o las fortalezas o cuando, no tienen ninguna consistencia.

SIGUIENTE CAPÍTULO
VOLVER AL ÍNDICE